La cuenta atrás del modelo valenciano de I+D+I

josemariaguijarroJosé Mª Guijarro y Jorge.- Subdirector del Instituto Tecnológico de Óptica, Color e Imagen (AIDO). Doctor en Economía 

Durante la crisis económica de mediados del siglo XIX, un acreedor ansioso por cobrar la deuda que había contraído el gobierno con él le dijo a Ramón María Narváez, Presidente del Consejo de Ministros, “España cuenta con hombres insignes, como Cristóbal Colón, que descubrió América. ¿Por qué nadie del Gobierno descubre la manera de pagarnos?”. Narváez le contestó – “Mire usted, Colón descubrió América porque había una América que descubrir. Nosotros no podemos descubrir dinero porque no lo hay”.

Esta anécdota ocurrida hace dos siglos, se repite hoy en la Administración Valenciana. De todos es conocido que las arcas de nuestro Gobierno están menguadas, por no decir secas. Pero lo que sí que es cierto es que hay muchas formas de “descubrir” el dinero y no sólo por la vía impositiva.

Peculiar, por no decir sorprendente, es el giro que esta Administración ha dado en lo referente  al apoyo financiero prestado a uno de los mayores generadores de riqueza y progreso económico; su Sistema Regional de Innovación. Hace escasos días se hacía público un informe que revelaba que las regiones y por ende los países de la Unión Europea que invirtieron menos en Investigación y Desarrollo (I+D) e Innovación en los últimos cinco años, están sufriendo en la actualidad una recuperación económica más lenta que el resto. Este estudio está firmado por el Instituto de Estudios de Prospectiva Tecnológica (IPTS), perteneciente a la Comisión Europea.

El informe refleja que el impacto de la I+D+I a nivel de empresas genera empleo cuando da lugar a nuevos productos y servicios mientras que lo reduce cuando consigue la misma producción con el mismo coste. Si nos remitimos a los hechos reales, en la Comunidad Valenciana existe un avanzado modelo de red de centros tecnológicos dirigidos a estos fines. Concretamente su estructura se materializa en 14 institutos tecnológicos que ofrecen una amplia gama de servicios avanzados de I+D+I dirigidos a empresas, especialmente pymes, que necesitan del apoyo de agentes externos para innovar. De hecho, su facturación a empresas por proyectos y servicios de I+D+I supone el 55% de su presupuesto y el 45% proviene de fondos públicos competitivos.

REDIT representa el 25% del Sistema Español de Innovación, en ingresos y número, frente al 10% de PIB y población de la Comunidad Valenciana. Además, los centros tecnológicos que componen la red son casi tres veces más eficientes en la generación de empleo que la media española. Es decir, mientras que REDIT necesita 32.402 euros adicionales de ingresos para generar un nuevo empleo, la media española se sitúa en los 86.000 euros.

En 7 años, de 2002 al 2009, los centros tecnológicos miembro de REDIT han generado 11.693 nuevos puestos de trabajo. Contemplando entre empleo directo, indirecto, inducido en empresas cliente, inducido indirecto a terceros y en empresas de base tecnológica. De media, esto supone 1.670 puestos de trabajo al año.

Además, por cada euro que las empresas invierten en estos centros, su facturación crece en torno a los 3 euros en el corto-medio plazo (4-6 años). Estos datos demuestran que los institutos tecnológicos de REDIT deben ser considerados como centros de ingreso, ya que tienen un impacto positivo en la generación de empleo y riqueza. De hecho se captan más de 70 millones de euros de fondos nacionales y europeos al año de proyectos con participación activa de empresas también beneficiarias con más de 163 millones de euros para ellas.

Con esta columna pretendo poner blanco sobre negro el papel fundamental que jugamos los institutos tecnológicos que conformamos la red de centros de la Comunitat Valenciana. Una buena muestra de cómo multiplicar y generar riqueza en base a un modelo que funciona y que de seguir así tiene los días contados.