Innovación, la mejor política social

vicepresidente reditRafael A. Ros.– Vicepresidente de Redit

Hace unos días, el Secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta, en la presentación de los Presupuestos Generales del Estado para 2013 invitó a las Comunidades Autónomas a centrarse “en educación, sanidad y servicios sociales”. “El resto- explicó- sobra en estos momentos».

Está claro que estamos inmersos en una dificilísima coyuntura económica. El que la deuda pública vaya a superar el 90% del PIB en 2013, no tiene precedente en la historia de nuestro país.

Precisamente por lo complicado de la situación, es más necesario que nunca tomar decisiones inteligentes. Es fundamental que pongamos a disposición de las empresas todo tipo de recursos y herramientas que les ayuden a hacer productos innovadores, de más valor añadido y con mayor capacidad para competir en el mercado.

Porque, si lo pensamos seriamente ¿no es a través de una economía productiva y competitiva, de un tejido industrial y empresarial sólido como pagamos la educación, la sanidad y los servicios sociales? ¿No es cierto que si no incentivamos el desarrollo económico y empresarial, acabaremos enterrando nuestro preciado estado de bienestar? ¿No es, por tanto, el apoyo a la innovación la mejor política social?

El impulso a la ciencia y la tecnología debe ser primordial en la reactivación económica que tan necesaria es en estos momentos. Según los últimos datos disponibles, con un gasto en I+D del 1,38% del PIB, España se sitúa en el puesto 17 de la Europa de los 27, muy lejos de Alemania (2,82%), Francia (2,26%) o Reino Unido (1,85%). Los países más desarrollados tienen claro en qué centrar sus esfuerzos. ¿Y nosotros? ¿A qué estamos esperando? ¿A que sea demasiado tarde?

En breve se conocerán los presupuestos de la Comunidad Valenciana para 2013. Esperamos, aunque sin mucha confianza, que los recortes no afecten a las partidas relacionadas con la industria y la innovación, que deben constituirse en auténticos motores del progreso y del futuro. No podemos permitírnoslo, porque tampoco nuestra Comunidad está precisamente a la cabeza de España: con un gasto del 1,07% del PIB en I+D, nos situamos los novenos del país.

Por eso desde REDIT llevamos semanas manteniendo reuniones con el conjunto de partidos políticos representados en las Cortes y con los agentes económicos y sociales, porque creemos tener la responsabilidad social de encabezar la defensa de la innovación como motor del crecimiento.

Un buen agricultor lo tiene muy claro: se puede ahorrar en todo, menos en semilla. Sin duda, sobran muchas cosas, pero no podemos escatimar en las pocas que representan una esperanza para el futuro. Hemos de comenzar a sembrar pensando en ese futuro, para poder cosechar la prosperidad económica y social que todos deseamos.