Innovación Valenciana

EL BLOG DE LA INNOVACIÓN VALENCIANA

La innovación debe ser el eje de la nueva Comunidad Valenciana

Artículo publicado en Levante EMV.

Fernando Saludes 02Superado lo peor de la crisis, estamos en un momento crucial para la Comunidad Valenciana. Es tiempo de pensar e invertir en la región que queremos crear. Y, desde REDIT, estamos convencidos de que la I+D+i debe ser el eje sobre el que gire la construcción de esta nueva región moderna y avanzada, que pueda crecer de forma inteligente, sostenible e integradora.

Por eso hemos acogido con gran satisfacción la creación, hace unos días, de la Agencia Valenciana de la Innovación. La I+D+i vuelve a estar entre las prioridades políticas y creemos que es una gran oportunidad para mejorar la articulación del Sistema Valenciano de Innovación y que los agentes trabajemos coordinados con un objetivo común: la empresa y la mejora de su competitividad.

Los Institutos Tecnológicos somos una herramienta estratégica de innovación al servicio de nuestras pymes, como demuestra el hecho de que cada año trabajemos para más de 12.000 empresas clientes. Pero para poder mantener y mejorar este apoyo continuo al tejido productivo es necesaria una revisión del sistema de ayudas a la I+D+i, tanto para las empresas como para los Institutos Tecnológicos. Hay que construir un marco de ayudas estable, predecible y conocido por todos, con plazos de convocatoria, resolución, verificación y pago razonables.

En lo relativo a los Centros Tecnológicos, se hace imprescindible evolucionar a un modelo de financiación basal que permita una planificación estratégica de actividades a medio plazo. Debemos avanzar hacia un esquema con una parte de financiación garantizada, cuya concesión quede vinculada al cumplimiento de objetivos por parte de los Centros, que permita una gestión más eficiente de las ayudas. Así ocurre en Alemania con la red de Centros Fraunhofer o, más cerca de nosotros, en el País Vasco, donde se apoya la financiación basal de sus Centros Tecnológicos en función del cumplimiento de unos indicadores establecidos por sus Gobiernos.

En esta línea, desde REDIT consideramos fundamental retomar el proyecto de Ley de Institutos Tecnológicos y trabajar con la Generalitat en diseñar un marco estable y ajeno a los ciclos políticos, que garantice la financiación y el reconocimiento de nuestros Centros, puesto que somos herramientas estratégicas al servicio de la política industrial de nuestra Comunidad.

Nuestras pymes avanzan en una carrera implacable por hacerse un hueco en un mercado complejo, volátil y ambiguo. Y, en ella, compiten con empresas de todo el mundo. Un mejor apoyo por parte de la Administración a nuestros Centros, como ocurre en las regiones de referencia, equivale a compartir riesgos con ellas y otorgarles ventaja en la competición. Es, sin duda, el camino.

Gracias, Presidente

Artículo de Cristina Del Campo, Directora de REDIT, publicado en El MundoREDIT _NIK2785.

 

El pasado jueves, la Asamblea General de la Red de Institutos Tecnológicos de la Comunidad Valenciana eligió al empresario Fernando Saludes como su nuevo Presidente. Saludes recoge el testigo de Damián Frontera, que ha estado al frente de la Red durante los últimos 11 años.

 

En este periodo, Damián ha ejercido un papel clave en la consolidación de REDIT como un agente de referencia en el Sistema Valenciano de Innovación, convirtiendo a la asociación en interlocutor acreditado, como representante de los Centros en materia de políticas de industria e innovación, ante sus distintos grupos de interés, tanto públicos como privados.

 

Conjugando profesionalidad y humildad, asertividad y empatía, capacidad de adaptación y firmeza en sus principios, Damián ha sabido moldear un REDIT más unido internamente, cuyo valor es hoy en día defendido sin fisuras por todos sus Centros Tecnológicos. Y, también, un REDIT reconocido de forma unánime por el resto de agentes del Sistema de Ciencia, Tecnología y Empresa, bien sean patronales empresariales, administración pública, representantes sindicales u otros organismos de I+D+i.

 

Once años dan para mucho, por lo que no es difícil imaginar que las circunstancias no siempre han acompañado. El pasado más reciente le ha llevado a liderar la asociación en los momentos más complicados de la historia de nuestros Institutos Tecnológicos. En numerosas ocasiones, habría sido mucho más fácil y ventajoso para él dejarse arrastrar por opiniones advenedizas que defender con firmeza los intereses de REDIT.

 

Y, sin embargo, su pasión por la innovación y su firme convicción de la importancia que nuestros Centros juegan en el apoyo a las pymes, han hecho que nunca titubeara en defender al colectivo por encima de todo, a pesar de un entorno muy adverso. Como saben quienes le conocen, Damián no es persona que busque atajos: es un hombre íntegro.

 

Personalmente, he tenido en Damián al mejor mentor que puedo imaginar. Con una magnífica trayectoria al frente de Oscar Mayer y una historia profesional tan fabulosa que ha dado de sí hasta para escribir un libro (El arte de dirigir empresas. El estímulo incesante”), los años compartidos con él han sido un enorme privilegio para mí. Damián es una persona cercana y amable, generosa en anécdotas y con un gran sentido del humor. No en vano, una de sus máximas a la hora de trabajar es que siempre hay que esforzarse por reír, al menos, 20 veces al día. ¿Quién no querría rodearse de alguien así?

 

Firme defensor del asociacionismo, a lo largo de su trayectoria se ha comprometido no sólo con REDIT y AINIA, Centro que preside desde 1998, sino que también ha participado muy activamente en la CEV, en FEDACOVA o en AVE, entre otras, y en el Consejo Social de la UPV, universidad de la que durante años ha sido Director de la Cátedra de Desarrollo Directivo y Empresarial. Comprometido con la formación de los jóvenes, siempre ha disfrutado compartiendo sus aventuras como directivo y es profesor en múltiples universidades, escuelas de negocios y foros de prestigio.

 

Damián es un ejemplo de motivación y honestidad para los que le conocemos. Por su parte, todo son siempre facilidades para dedicar tiempo y esfuerzo a las causas en las que cree. Y ello, aún cuando el Parkinson lleva muchos años echándole un pulso sin tregua.

 

Damián, gracias por todo. Has sido el líder inspiracional y resonante que cualquier directivo desea conocer. Y, sin duda, el mejor Presidente que REDIT podía haber tenido en esta década tan trascendente.

 

Dejas una asociación fuerte y unida, cimentada con solidez para una nueva etapa en la que nuestros Centros Tecnológicos seguirán esforzándose para apoyar la competitividad de nuestras pymes y, con ello, contribuyendo a la mejora del modelo productivo y al desarrollo de nuestro territorio.

 

En REDIT, siempre te estaremos agradecidos.

Coste y desconocimiento

Artículo publicado el 28 de febrero de 2016 en Levante EMV

 

Hace unos días tuve la oportunidad de asistir a la conferencia del Vicepresidente Ejecutivo del Consell Valencià de la Innovació, Andrés García Reche, en el Club Mercantil Diario Levante. Con una manera muy lógica de explicar las cosas, García Reche vinculaba productividad y salarios y se mcristina del campo. directora reditostraba convencido de que “cuando la productividad es alta, crecen los sueldos y la renta per cápita y la recaudación de la Administración aumenta”. Además, apuntaba la necesidad de inyectar valor añadido a las empresas del tejido productivo valenciano.

En REDIT estamos totalmente de acuerdo con esta idea. El conocimiento y la innovación para mejorar nuestros procesos y productos son pieza fundamental para el crecimiento económico y el empleo estable y de calidad. Sin embargo, no es menos cierto que para nuestras empresas, en su gran mayoría pymes y micropymes, acceder a los procesos de I+D+i es complicado.

Según un informe del Consejo Económico y Social (CES) publicado en julio de 2015 sobre la situación de la I+D+i en España y su incidencia sobre la competitividad y el empleo, el principal obstáculo percibido por las empresas para llevar a cabo actividades innovadoras es el coste, seguido del desconocimiento.

Se trata de dos barreras de acceso a la innovación que lo son en mayor medida para un tejido industrial como el de nuestra región, donde el peso de microempresas es superior a la media española (hablamos del 91,4% de empresas), a costa de un menor porcentaje de empresas pequeñas, medianas y grandes.

Respecto al coste, cabe revisar los incentivos existentes para el apoyo a la innovación de las empresas. Parece una buena señal que en 2016 recuperemos presupuesto y que, además, se vuelva a la fórmula de la subvención, que sigue siendo el apoyo más incentivador para una mayoría de pymes. Otras pistas podrían ir en la línea de diseñar programas de ayuda más sencillos a nivel administrativo, con plazos de convocatoria, evaluación y resolución conocidos y fiables y con compromisos de pago realistas. También es importante, de cara a recuperar la credibilidad del sistema de ayudas, saldar lo antes posible las deudas pendientes.

Los datos del CES subrayan la importancia de la financiación de la I+D+i, pero además recuerdan que no sólo se trata de proveer de más incentivos públicos para la innovación, sino también de atender a la baja permeabilidad hacia el tejido productivo de algunas políticas públicas. La primera razón por la que las empresas no innovan es el coste y, la segunda, el desconocimiento.

Y en este punto, quiero reivindicar el importante papel que han jugado y deben seguir jugando nuestros Institutos Tecnológicos. Somos el compañero ideal para compartir los riesgos a los que cualquier empresa se enfrenta cuando aborda un proyecto de I+D+i. Porque uno de los rasgos característicos de nuestro modelo de Centro es, precisamente, la capilaridad hacia las pequeñas empresas.

Nuestros Institutos han sido avalados por diversos informes de entidades independientes y sus resultados en el impulso de la innovación de las pymes evidencian el destacado papel que han jugado como elemento fundamental de competitividad. Sólo un dato: las empresas que cuentan como socio principal para sus proyectos de I+D+i con los Institutos Tecnológicos tienen una productividad un 9% superior. En 2014, más de 11.100 empresas han confiado en nuestros Centros.

Los Institutos Tecnológicos tenemos esa permeabilidad hacia las empresas que apuntaba el CES. No sólo para apoyarles con conocimiento, tecnología, servicios o formación, sino también para acompañarles en la búsqueda de financiación regional, nacional y europea para sus proyectos de I+D+i. Ejercemos una importante labor tractora de fondos nacionales e internacionales para nuestras pymes. Entre 2010 y 2014, nuestros Centros han contribuido a captar más de 73,6 millones de euros cada año para la región, tanto para ellos como para sus empresas clientes.

La Red de Institutos Tecnológicos es una valiosa herramienta de apoyo al tejido empresarial y, por ello, es importante recuperar el terreno perdido en los últimos años, diseñando una estrategia de colaboración y apoyo decidido, estable y duradero por parte de la Generalitat.

Los Centros estamos para ayudar a las empresas y, además, tenemos la voluntad de colaborar con la Administración, aportando nuestras propuestas para mejorar el sistema valenciano de innovación, que son el fruto de 30 años de experiencia trabajando en apoyo de los sectores industriales.

Tal y como propugnan desde el Consell Valencià de la Innovació, en REDIT creemos que una de las claves de futuro es “inyectar conocimiento en vena al sistema”. Con la colaboración y coordinación de todos los agentes del sistema, lograremos un mayor impulso del crecimiento económico.

Con los datos en la mano

Artículo de opinión del Presidente de REDIT, Damián Frontera, publicado en Levante EMV.

Recientemente hemos conocido los indicadores de actividad en 2014 de los CentrosDamián Frontera que componen la Red de Institutos Tecnológicos de la Comunidad Valenciana (REDIT). Los 13 Institutos han trabajado durante este periodo para 11.100 empresas clientes y 5.300 asociadas, para las que han desarrollado 788 proyectos de I+D+i. En total, los Institutos han ingresado 87 millones de euros, de los que un 59% ha provenido de facturación a empresas y un 41% de fondos públicos competitivos (25,5% autonómicos, 3% nacionales y 12,5% europeos).

Durante el año pasado trabajaron en la Red 1.194 profesionales del ámbito científico-técnico que dedicaron su actividad al desarrollo de proyectos de I+D (48%); a proyectos de innovación (25,5%); a ensayos de laboratorio (21%) y a formación (3%). Además, se organizaron 92 jornadas y congresos, se publicaron 178 artículos técnicos y se realizaron 190 ponencias en diversos foros.

Una primera lectura demuestra que, en comparación con los resultados obtenidos el año anterior, hemos sido capaces de mantener prácticamente estables indicadores de tanto peso como el volumen de ingresos, el número de proyectos o la cartera de clientes y esto a pesar de que el apoyo del IVACE a los Centros ha pasado de 30 millones de euros en 2013 a 20 en 2014.

Esta disminución ha requerido de un importante esfuerzo de los Institutos Tecnológicos para conseguir un aumento de la facturación a las empresas y un incremento de los retornos europeos.

En este sentido, mientras que en el ejercicio 2013 el porcentaje de los ingresos de los Centros Tecnológicos con origen en Europa era un 9,5%, en 2014 ha sido de un 12,5%. De hecho, entre 2010 y 2014 nuestros centros contribuyeron a captar más de 73,6 millones de euros anuales de programas nacionales y europeos. En 2014, por cada euro de financiación pública regional, los Institutos han contribuido a atraer 2,6 euros de fondos nacionales y europeos a la Comunidad Valenciana, lo que ha supuesto un importante beneficio para nuestras empresas, así como para la región.

Nos encontramos en un momento trascendental. El nuevo gobierno debe apoyar decididamente la I+D+i, con presupuesto y medidas concretas. Desde REDIT tenemos la vocación de influir en las políticas públicas de apoyo a la innovación empresarial y, con este fin, hemos elaborado un documento que incluye un amplio conjunto de propuestas en este ámbito. Esperamos que en esta nueva etapa los Institutos Tecnológicos sean escuchados y reconocidos como actores esenciales de la política industrial.

La potencia sin control…

Artículo de Eva López Gimeno Responsable de Comunicación de Instituto Tecnológico de Informática (ITI), publicado en Levante EMV.

 

¿Cuántas veces le has jaleado a la televisión durante un partido, o has increpado a esa lavadora que te ha encogido la ropa?… pues mucho cuidado porque en breve nos escucharán.

El concepto Internet of Things, o Internet de las Cosas, es más que un término usado en foros tecnológicos, se ha convertido en toda una revolución, siempre de la mano y en paralelo a los avances tecnológicos. La idea de que los objetos que nos rodean interactúen con nosotros ya no es ciencia ficción. Pronto termostatos, lavadoras, bombas de riego, vehículos, incluso nuestra cama…hasta ahora desconectados de nuestros deseos, podrán comunicarse con nosotros.

Se prevé que para el año 2020, más de 50 billones de dispositivos estén conectados con aplicaciones que mejoren nuestro día a día, en el trabajo, en el hogar, en las ciudades, en la industria, en la agricultura. Todo ello, gracias a sensores con capacidad para recibir y enviar información, a través de internet, en tiempo real.

Esto genera volúmenes de petabytes de datos. Para ver la dimensión de lo que hablamos, un petabyte equivale a 1000 terabytes (el prefijo griego tera significa monstruo).

Haciendo honor a un eslogan de una conocida marca de neumáticos, la potencia sin control no sirve de nada, todo este volumen ingente de datos, sin capacidad para gestionarlos carece de valor, es más, produce desinformación. Aquellas empresas que tengan capacidad para analizar y procesar todo este volumen de información, irán dos pasos por delante.

Pero, ¿cómo se gestiona toda esta información? La respuesta la encontramos en otro concepto muy utilizado en los últimos tiempos, el Big Data y las tecnologías capaces de gestionar todos estos datos. La complicación no solo la encontramos en el volumen, sino en aspectos como la velocidad y rapidez a la que llegan, la heterogeneidad de los datos y la veracidad y valor de los mismos.

Desde el Instituto Tecnológico de Informática (ITI) nos enfrentamos a los retos que plantea el Big Data, investigando y desarrollando tecnologías capaces de procesar y analizar adecuadamente los datos, y organizando foros de conocimiento donde las empresas puedan conocer los últimos avances en estas tecnologías.

De esta forma, el próximo 18 de junio tendrá lugar VLCSofting, un evento pionero en Valencia con el objetivo de dar a conocer a las empresas los últimos avances en tecnologías Big Data, Aplicaciones Móviles y Entornos Cloud.

En este contexto, otro de los grandes desafíos que se presentarán en el futuro inmediato, compartido por tecnólogos, empresas y usuarios de estas tecnologías, será conseguir, controlar y minimizar los riesgos de seguridad y los problemas de privacidad al circular este tipo de información ´sensible´, para que los usuarios no tengan que pagar un alto peaje.

¿Apostaremos por la innovación?

Artículo del Presidente de REDIT, Damián Frontera, publicado en Levante EMV. 

Hace unos días la Comisión Europea publicaba el Innovation Union Scoreboard 2015, que analiza y compara 25 indicadores de los estados miembro en materia de I+D+i. El resultado es un completo mapa que refleja dónde se encuentra cada país con respecto a sus competidores y ayuda a evalDamián Fronterauar las fortalezas y debilidades de cada sistema de innovación.

Un año más Suecia sigue siendo el campeón de la innovación europea, seguido por Dinamarca, Finlandia y Alemania. España baja dos puestos y se sitúa en el lugar 19 de la lista, otra vez en el vagón de cola, incluso por detrás de Portugal y Malta.

Con unas elecciones autonómicas y generales a la vuelta de la esquina, es un momento ideal para pensar estratégicamente en el medio y largo plazo. La crisis económica ha empujado a las administraciones a recortar drásticamente sus ayudas a la I+D+i empresarial. Y, sin embargo, todos los gobiernos saben que si descuidamos la economía productiva, será difícil mantener y mejorar nuestro estado de bienestar.

En esta línea, Europa, a pesar de su tamaño, ha demostrado que es capaz de reaccionar rápidamente. A raíz de la publicación antes mencionada, que constata que el Viejo Continente se sitúa en algunos de los principales indicadores por detrás de USA, Japón o Corea del Sur, ya se han anunciado las primeras medidas para apoyar a los estados miembro con fondos adicionales para inversiones estratégicas, una mayor facilidad de acceso a financiación para las pymes o el refuerzo de sinergias entre el programa H2020 y los fondos estructurales.

¿Y nosotros? ¿Qué haremos? ¿Apostaremos por la innovación, es decir, por el crecimiento?

Los Institutos Tecnológicos han demostrado ser agentes eficaces para incentivar la innovación en las empresas, principalmente en las pymes. El 57% de sus ingresos provienen de contratos con empresas. Nuestro modelo es, desde hace décadas, un ejemplo exitoso de colaboración público-privada, en el que la facturación privada nos aporta cercanía a la empresa y exige agilidad de respuesta a sus necesidades y los fondos públicos competitivos nos permiten generar conocimiento propio transferible al mercado.

Confío en que los nuevos gobiernos apoyen la mejora de la competitividad a medio y largo plazo, donde la innovación empresarial juega un papel fundamental. Es el momento de que las empresas vuelvan a invertir en valor añadido y de que, por su parte, las administraciones apuesten decididamente por la I+D+i, con medidas y presupuesto.

El impulso a la innovación en envase alimentario

Artículo publicado en Levante EMV

Artículo de opinión de Carlos Enguix, Jefe del Departamento de Envase de AINIA Centro Tecnológico

El envase es uno de los aspectos clave en la innovación alimentaria. La Comunidad Valenciana tiene una importante industria alimentaria y también un potente sector auxiliar fabricante de materiales, envases, equipos de envasado… Cumpliendo nuestra misión, desde AINIA y AIMPLAS trabajamos en impulsar la I+D+i en toda esta cadena de valor.

 

Con este fin decidimos crear MeetingPackImagen 013, punto de encuentro internacional de toda la cadena de valor del envase alimentario. En su segunda edición, celebrada la semana pasada en Valencia, MeetingPack se ha consolidado como una gran cita europea del sector. En el evento se han adelantado las innovaciones que veremos en el retail a lo largo de 2015 y próximos años.

 

Aplicaciones de nuevos materiales y formatos más eficientes para el envasado, sistemas que prolongan la vida útil de los alimentos, envases con una mayor biodegradabilidad y menos necesidades energéticas para su fabricación, son algunas de las novedades que hemos podido conocer. En este encuentro internacional, además, se ha puesto de manifiesto el interés del sector por responder de una manera eficaz a las demandas de la sociedad actual, tanto desde el punto de vista de las nuevas necesidades y hábitos de consumo, como de cumplir con el reto global de minimizar el desperdicio de alimento, así como lograr una mayor sostenibilidad en la fabricación.

 

Se mostraron, entre otras novedades, sistemas de envasado a alta presión que permiten incluir menos conservantes, envases al vacío que proporcionan una alta protección, y atmósferas modificadas que evitan la formación de bacterias y no modifican el color de los productos.

 

Más de 300 expertos procedentes de Europa, América Latina, Asia y EE.UU. acudieron a esta cita internacional. Fabricantes de materiales, films, láminas, envases, maquinaria, equipos… y fabricantes de alimentos usuarios de esos envases, procedentes de los más diversos subsectores como el cárnico, hortofrutícola, avícola, la distribución… de nuestra Comunidad pudieron durante dos días abordar juntos, y con los principales referentes internacionales en sus respectivas materias, los desafíos y retos futuros para aportar soluciones a las necesidades y requerimientos del consumidor.

 

MeetingPack2015 se ha convertido en el espacio de networking más potente de Europa. El intercambio de necesidades y soluciones ha sido sumamente constructivo. Valencia ha congregado a los principales y más diversos actores de todas las fases que configuran la cadena de valor del envase. Hemos evidenciado que otra realidad basada en la innovación también existe. Hay muchas empresas que, de la mano de centros tecnológicos como AINIA y AIMPLAS, están innovando y convirtiendo la innovación en el eje de su desarrollo futuro y de una gestión sostenible.

 

 

Baterías cargadas

Artículo de Gustavo Mallol, Director de la Asociación de Investigación de las Industrias Cerámicas(AICE-ITC),

GUSTAVO MALLOL DIRECTOR AICEpublicado en Levante EMV el domingo 8 de febrero de 2015.

 

El Instituto de Tecnología Cerámica (ITC) acude un año más al certamen sectorial Cevisama con las baterías cargadas y con el afán de compartir con el sector cerámico español unas jornadas que mostrarán las principales innovaciones y productos de la variada y múltiple oferta española.

 

En ese empeño que guía al ITC desde su creación, hace más de 40 años, de apoyar al sector cerámico español en su camino hacia el desarrollo de la innovación, seguimos trabajando firmemente cada día aportando ideas, propuestas y proyectos a través de los cuales mejorar el posicionamiento de liderazgo mundial de esta industria.

 

Así, Cevisama, como hito y cita anual imprescindible, servirá de palanca para lanzar nuevamente al sector cerámico esas ideas y proyectos que hemos ido desarrollando y que, en algunos casos, ya se han plasmado en realidades industriales, traspasando el umbral de la idea para concretarse en el mercado y en el negocio.

 

Y en esta búsqueda también intentamos que la cerámica se integre, cada vez más, en las ciudades para poder llegar a los prescriptores y, además, se relacione con la ciudadanía desde una perspectiva innovadora, es decir, incorporando alta tecnología que facilite la vida a las personas.

 

Este año, por ejemplo, mostraremos en nuestro stand diversas aplicaciones cerámicas que integran los últimos avances tecnológicos y que están preparadas para formar parte del entorno urbano. A través de la I+D+i se han logrado soluciones cerámicas urbanas que respetan el entorno, contribuyen al ahorro de energía, ayudan a optimizar los consumos y proporcionan efectos estéticos acordes con las últimas tendencias en urbanismo. Estas aplicaciones se han desarrollado a través del proyecto europeo Cerurbis, en el que, bajo la coordinación del ITC, han participado las ciudades de Limoges (Francia) y Aveiro (Portugal), además del Ayuntamiento de Castellón y ASCER.

 

Por otra parte, y como venimos haciendo desde hace 11 años, desde el ITC nos encargamos de diseñar, ejecutar y coordinar la Muestra Trans/Hitos que, este año, se denomina genéricamente “Sinergias” y en la que son muchos los organismos e instituciones que participan aportando un sinfín de proyectos arquitectónicos y de urbanismo en los que la cerámica es la clave. Gracias a la organización de Cevisama, el apoyo de ASCER, que impulsa la Red de Cátedras de Cerámica y los Premios de Cerámica, la participación de la Escuela de Diseño de la Universidad de Harvard y otras muchas entidades, ha sido posible establecer esas sinergias para ofrecer a los miles de visitantes de la feria las posibilidades y las realidades de la cerámica, que gracias a la inversión y suma de esfuerzos puede continuar demostrándole al mundo el largo camino que aún tiene que recorrer.

 

El camino correcto

Artículo de Manuel Aragonés, Director del Instituto Tecnológico de Producto Infantil y Ocio (AIJU) publicado en Levante EMV el domingo 11 de enero de 2015.

 

El sector del juguete, como los demás sectores industriales de nuestra región, se ve afectado por tendencias que se desarrollan a nivel mundial y que cambiarán la realidad socio-económica de los próximos años. Uno de estos grandes cambios es la incorporación al mercado de consumo de 4.000 millones de personas procedentes de países emergentes como China e India. A esto se une que en nuestro país la tasa de natalidad no para de descender, un 13% desde 2008, mientras que otros del entorno europeo casi duplican nuestros índices de natalidad, situación que constituye un enorme reto para plantear crecimientos del sector juguetero a nivel nacional.

 

Otro cambio radical que se ha producido es la manera de hacer negocio. Internet ha permitido el acceso al mercado global de emprendedores y pequeñas empresas cuyos productos se pueden posicionar en un mercado global, como tradicionalmente lo hacían las grandes empresas. El factor clave está en la diferenciación de producto, la innovación tecnológica y la capacidad emprendedora.

 

A lo anteriormente expuesto hemos de unir la aceleración tecnológica. No podemos olvidar que los científicos y tecnólogos son las personas que nos permitirán tener mejores casas, coches, medicinas, teléfonos, ordenadores, juguetes… Serán la base de los negocios del mañana y los países conscientes de esto tienen índices de riqueza y prosperidad mayores y gozan de economías más estables. En España quizás nos falta visión a medio-largo plazo en este tema lo que nos obliga a enfrentarnos a un mundo muy competitivo para el que no estamos, muchas veces, bien preparados. Hemos de ser capaces de crear las condiciones para que se cultive el talento y nuestras empresas se transformen en focos de innovación que desarrollen nuevos y mejores productos y servicios.

 

Desde AIJU, el Instituto Tecnológico de Producto Infantil y Ocio, estamos convencidos de que las innovaciones que se están desarrollando en otros campos, como las tecnologías de la información (realidad aumentada, wi-fi, bluetooth, comunicaciones inalámbricas, reconocimiento de voz…) pueden ser incorporadas a los juguetes de toda la vida como triciclos, coches de juguete, muñecas, peluches y juegos de sociedad. En 2015, año en el que celebraremos nuestro 30 aniversario, seguiremos apoyando a las empresas de nuestro sector, la gran mayoría de ellas de reducido tamaño, convencidos del importante papel que cumplimos los agentes intermedios como los Centros Tecnológicos para estas empresas.

 

Me gustaría acabar esta reflexión con la frase del físico y profesor universitario Jorge Wagensberg Lubinski: “los países ricos saben que son ricos porque hacen ciencia; los países pobres creen que los países ricos hacen ciencia porque son ricos”. Apostar por la investigación, el desarrollo y, sobre todo, la innovación es el único camino correcto.

El factor humano en las pymes

Artículo de Damián Frontera, Director de REDIT publicado en Levante EMV el domingo 21 de diciembreDamián Frontera de 2014.

Una de las claves de la competitividad de las empresas tiene que ver con el valor de sus directivos, con que sean personas formadas, flexibles y que se rodeen de un buen equipo de colaboradores. El activo humano es fundamental en cualquier empresa, ya que no podemos olvidar que el conocimiento lo transmiten exclusivamente las personas.

A esto hemos de unir la capacidad de trabajo y de adaptación a entornos cambiantes. Es imprescindible, en los tiempos que corren, que los directivos sean capaces de provocar y dirigir los cambios, es decir, de innovar permanentemente.

Estos valores están bastante claros en las grandes compañías donde la búsqueda de talento y directivos capaces está muy interiorizada. Sin embargo, muchas pymes y especialmente las familiares, deben mejorar sus políticas de recursos humanos.

Uno de los aspectos fundamentales es no confundir la “cultura del esfuerzo” con la “cultura de trabajar de sol a sol”. Lo importante es la eficacia y estar abiertos a las fluctuaciones de trabajo. Es decir, seguir un horario pero con libertad y valorando el tiempo personal de los empleados.

El empresario o director general marca con su impronta el régimen de trabajo y tiene que ser el primero en demostrar esta filosofía en su día a día. El disfrute de tiempo de calidad fuera del horario laboral tiene, además, efectos positivos para la empresa: se abre la organización a una mayor dosis de frescura, creatividad y al despliegue de nuevas ideas.

Otro aspecto fundamental de un buen directivo es la confianza en su equipo. Debe ser capaz de rodearse de trabajadores motivados y de dar participación plena a sus colaboradores huyendo de personalismos o de suplantación de responsabilidades. La cultura de la nueva empresa se apoya en la creación de un clima comunicativo y participativo a todos los niveles. Para esto, las empresas necesitan dotarse de personas que tengan poder de decisión, pro actividad, responsabilidad y capacidad de trabajo en equipo.

Evidentemente contratar profesionales así requiere destinar importantes recursos a la gestión del talento y el personal pero, a largo plazo, la cuenta de resultados crecerá por haber apostado por un equipo que estará preparado para enfrentarse a los retos que representa la globalización.

Algunas pymes y empresas familiares ya han incorporado la filosofía de horarios y responsabilidades apuntada anteriormente. A las demás, les animo a hacerlo lo antes posible para poder integrar en su estructura a profesionales que aporten conocimiento e innovación. En la empresa, los directivos excelentes exigirán una cultura basada en lo apuntado: horarios que permitan, salvo momentos clave de verdadera necesidad, una vida equilibrada profesional, familiar, lúdica, social, deportiva y espiritual, en un clima participativo y con unas responsabilidades definidas y practicadas con rigor.